RAMOS QUIERE COMPRAR EL SEVILLA: LA OFERTA RONDA LOS 400 MILLONES


Sergio Ramos aterrizó este jueves en Sevilla para avanzar las negociaciones con las que espera comprar el club hispalense. 

Junto a su hermano René y su abogado de confianza Julio Senn, el ya exjugador de Rayados de Monterrey llegó al aeropuerto de San Pablo con el objetivo de conocer de primera mano la situación financiera del equipo que le llevó a la élite del fútbol mundial, y que gracias a su conglomerado empresarial, podría adquirir próximamente.

La leyenda del deporte español tendrá durante estos días varias reuniones con los grandes accionistas del Sevilla, así como los responsables del proceso de venta que afronta el club hispalense, entre los que se encuentra el secretario del consejo de administración, Alberto Pérez-Solano, uno de los nombres clave en dicha transacción.

La propuesta de Ramos, respaldado por una serie de inversores y abalado por su éxito económico en áreas como la ganadería equina, la moda, el arte y el sector inmobiliario, rondaría los 400 millones de euros, incluida la deuda de la entidad aún por cifrar. Dicho número será clave para establecer el precio definitivo por acción.

El monto superaría la primera oferta presentada por un grupo de inversión estadounidense, cuya identidad no ha sido todavía revelada, y sería la mejor proposición recibida por el club hispalense hasta la fecha.

Aún no se conoce la predisposición de los grandes accionistas del Sevilla, que podrían aún preferir la oferta norteamericana, o la famosa ‘Tercera Vía’ que suponen los empresarios Antonio Lappí y Fede Quintero, aunque su primer ofrecimiento, presentado en octubre, de 2.400 euros por acción, se quedaría corta ante las expectativas de la parte vendedora, que en un principio esperaba lograr 3.500 por participación.

Según As, la propuesta de Sergio Ramos se acercaría a los 3.000 euros. La tensión deportiva del equipo podría ser un factor crucial en determinar el precio final, y en qué parte cede antes. El equipo con sede en el Ramón Sánchez-Pizjuán ha perdido sus últimos cuatro partidos, cayó eliminado de la Copa del Rey a manos del Alavés en dieciseisavos y no queda ni rastro del impulso que supuso la goleada al Barcelona (4-1).

Es por ello que Sergio Ramos entiende esta como su gran oportunidad de encabezar a un Sevilla muy lejos del lugar privilegiado que se ganó en el fútbol durante el primer cuarto de siglo a base de títulos y plantillas de leyenda.