Este domingo 18 de enero se produjo un escándalo en la final de la copa Africana en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah en Rabat, Marruecos, donde se enfrentaban los clubes de Marruecos y Senegal.
Senegal, totalmente indignado, abandonó el campo casi al final del encuentro, después de un polémico penalti pitado tras la intervención del VAR a favor de la anfitriona Marruecos. Esta acción por una presunta falta sobre Achraf Hakimi, les daba la victoria a los Marroquíes.
Las imagenes mostraron a un Brahim que se dejó caer al notar un contacto en el hombro, por el que el árbitro pitó un penalti tras revisar la jugada en el VAR. Todo eso en el descuento, entonces fue cuando el seleccionador senegalés, Pape Thiaw, solicitó a sus muchachos que abandonaran el terreno en señal de protesta.
Al final Senegal se lo pensó dos veces, hubieran sido penalizados para el mundial seguramente, y retornó al terreno nuevamente. El panalty, que fue lanzado finalmente por el malagueño del Real Madrid, Brahim Díaz, se lo entregó mansamente al portero en un globito al intentar lanzarlo de lujo a lo Panenka. ¡A esa hora!.
Este gol pudo haber sentenciado el partido favor de los norafricanos. Por otro lado bien hecho por los Senegaleses, pues a los pocos minutos se fueron delante en el marcador por medio de un golazo del jugador del Villareal, Pape Alassane Gueye.
Lo de Marrueco es locura. Al final Senegal, que pudo sentenciar otras dos veces más ante un Marruecos destruido, terminó por coronarse 1-0 contra todo pronóstico, o quizás no. Habrá que tener cuidado con este equipo en la copa mundial.




