El FC Barcelona es de nuevo campeón de la Supercopa de España tras vencer al Real Madrid en la final (3-2) disputada este domingo en Yeda (Arabia Saud´). El brasileño Raphinha, capitán culé, ha sido el factor diferencial de un partido que ha dejado como consuelo para el perdedor una imagen muy distinta y el despertar de Vinicius
Mucho sello brasileño en el marcador, con dos goles de Raphinha, MVP de la final, y uno de Vinicius. Lewandowski para el Barça y Gonzalo para el Madrid completaron el marcador.
Se esperaba a Kylian Mbappé, pero el francés no entró hasta el minuto 75 y apenas pudo hacer algo en ataque.
El dominio fue azulgrana desde el pitido inicial, con un porcentaje de posesión que llegó a ser del 80% y al final se quedó en el 71%.
Xabi Alonso planteó una defensa con tres centrales y dos carrileros largos, defendiendo en bloque bajo. Una táctica conservadora que pudo haberle dado sus frutos, porque Vinicius y Gonzalo tuvieron sendas ocasiones en los primeros 30 minutos para adelantarse en el marcador.
El técnico español hizo jugar a su equipo para no cometer errores y no se equivocaba. Porque fue a raíz de un error en la entrega de Rodrygo como se desniveló la balanza. Un Raphinha que minutos antes había perdonado una ocasión clara, a la siguiente que tuvo no la perdonó.
Pedri recuperó tras el error de Rodrygo y se la cedió a Raphinha.
No fue una asistencia, porque el brasileño se fabricó él solo el gol quebrando a Tchouameni para cruzar su disparo por entre la piernas del francés y lejos de las manos de Courtois (minuto 36).
El belga volvió a ser determinante para mantener vivo a su equipo en los peores momentos, porque con el gol el Madrid pareció noqueado y, espoleados por un Lamine Yamal enrabietado, los barcelonistas pudieron hacer sangre en el marcador
Final de infarto... de la primera parte
Parecía que el descanso iba a ser un bálsamo para el Madrid, pero el que aún no había dicho su última palabra era Vinicius, que se fabricó él también una jugada personal por la izquierda, tirando un caño a Koundé, recortando a Eric García en el área y cruzándola para batir a Joan García.
Habían pasado dos minutos del 45. En un partido con pocas imágenes para la polémica, la prolongación de la primera parte fue motivo de discusión, sobre todo para los miembros del Barça. Y es que José Luis Munuera dio primero tres minutos extra y acabaron siendo siete.
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| Con ese gol, Vinicius puso punto final a una sequía de 16 partidos sin marcar. Desde el 4 de octubre, ante el Villarreal, no veía portería. 1.318 minutos después. |
En esos cuatro de propina llegaron otros dos goles, uno para cada equipo. Lewandowski puso el 2-1 aprovechando un gran centro de Pedri.
Pero el Madrid no se rindió y los que antes habían fallado se enmendaron.
Huijsen, que había roto el fuera de juego en el gol anterior, remató de cabeza un saque de esquina, Raphniha la salvó desde la línea, pero su rechace lo aprovechó Gonzalo García en semifallo.
Raphinha decide con suerte
Después de 36 minutos de partido espeso, se vio por fin espectáculo. Eso hizo que la tensión también aflorara, porque en la segunda parte se vieron más encontronazos y discusiones, que llegaron incluso a los banquillos con un careo entre entrenadores.
El Madrid quería repetir el mismo guion que al inicio con empate a cero, pero de nuevo se le frustró con el 3-2 de Raphinha, que a la postre sería definitivo. La pegó con su pierna mala desde la frontal y resbalándose, pero tocó en Asencio y eso despistó a Courtois.
Algo de razón tuvo Alonso en su planteamiento, porque aparte del gol del Barça no se vieron ocasiones hasta prácticamente el tiempo añadido. También se vio la única tarjeta roja por una entrada de De Jong a Mbappé.
Los blancos tuvieron ocasiones muy claras para empatar y forzar la tanda de penaltis, pero también las tuvo el Barça para sentenciar. Las más claras fueron de los blancos, con Carreras y Asencio, este de cabeza, perdonando muy dentro del área rival.
El Barça sale campeón del último año que se disputa la Supercopa en Arabia Saudí, a la espera de confirmarse Catar como futura sede. El club azulgrana levanta su 16º trofeo de la competición y el Madrid se va conformándose con haber mostrado una imagen muy distinta de los últimos partidos.





