En el día de ayer los Cardenales de San Luis dieron la gran sorpresa en el mundo del beisbol, cuando decidieron desprenderse de su estrella Nolan Arenado en un intercambio con los Diamondbacks de Arizona.
Este movimiento no solo impacta a los fanáticos de MLB, sino que también plantea preguntas sobre la estrategia financiera de San Luis. Con 31 millones de dólares de los 42 millones restantes en el contrato de Arenado siendo absorbidos por los Cardenales, muchos se preguntan si este fue un movimiento inteligente o un error costoso.
A cambio, los Cardinals reciben al lanzador derecho Jack Martínez, seleccionado en la octava ronda del draft del año pasado, proveniente de la Universidad Estatal de Arizona. Arenado, de 34 años, accedió a renunciar a su cláusula de no traspaso para concretar el acuerdo.
La temporada pasada, Arenado sufrió varias lesiones y bateó para .237 con 12 jonrones y un porcentaje de embasamiento de .289, el más bajo de su carrera, en 107 partidos con los Cardinals. Al ganador de diez guantes de oro le quedan dos años restantes de su anterior contrato de nueve años y 275 millones, que había sido firmado originalmente con los Colorado Rockies antes de la temporada 2019.




