Otra decepción del Real Madrid y ya van unas cuantas. Con la derrota en la final de la Supercopa aún fresca en la memoria, el conjunto blanco cayó eliminado de la Copa del Rey ante el Albacete, decimoséptimo clasificado en Segunda División, a solo un punto del descenso, dejando una pobre imagen en el debut de Álvaro Arbeloa al frente del equipo. Cambió el inquilino en el banquillo, pero no la realidad de este Real Madrid.
Una premisa que bien podría valer para hablar del paso de Ancelotti a Xabi Alonso. Y es que los blancos siguen sin saber a qué juegan. Siguen faltando ideas. Sigue faltando un plan para abrir defensas cerradas. Y sigue siendo un equipo sin alma. Poco pudo hacer Arbeloa para arreglar todos los problemas de su Madrid, con apenas una jornada de trabajo antes de la prueba de fuego ante el 'Alba', pero está claro que lo tendrá igual de difícil que sus predecesores para dar con una solución.




